
La UAM Cuajimalpa, a través del Laboratorio de Ciudades en Transición (LabCIT), en colaboración con la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural (CORENADR), ha iniciado un proceso de mapeo participativo de productores rurales en el área de influencia de la universidad.
Este proyecto surge del reconocimiento de la importancia que tienen los sistemas agroecológicos y las prácticas productivas tradicionales en la sustentabilidad regional. Sin embargo, muchos de estos proyectos operan de manera aislada, con poca visibilidad y escasas oportunidades de vinculación académica o institucional.
Un ejercicio de colaboración y aprendizaje mutuo
El mapeo participativo busca identificar, visibilizar y conectar a productores del poniente de la Ciudad de México, quienes mantienen prácticas agroecológicas, de agricultura urbana y periurbana. La iniciativa permite generar un diálogo directo entre la UAM Cuajimalpa y los actores territoriales, reconociendo el conocimiento local como un componente fundamental para la transición socioambiental.
Mediante visitas de campo, entrevistas, recorridos y talleres, el equipo del LabCIT y CORENADR construyen un diagnóstico colaborativo, que permitirá comprender mejor la diversidad de prácticas, los desafíos que enfrentan las comunidades productoras y las oportunidades de articulación con proyectos universitarios.

Fortalecer la vinculación con el territorio
Además de documentar y georreferenciar a los productores, el proyecto tiene el objetivo de fortalecer las redes comunitarias, impulsar la colaboración entre productores y academia, y abrir espacios para el intercambio de saberes.
Como parte de este proceso, se han comenzado a organizar ventas directas de productores del poniente, creando espacios donde la comunidad universitaria y vecinal puede conocer y adquirir productos locales.
Estas jornadas ya se realizaron en la UAM Cuajimalpa y en el UPAV, y se espera llevarlas próximamente a otros planteles y espacios de la zona.
Hacia un ecosistema más justo y sostenible
El mapeo representa un primer paso para construir un ecosistema territorial más integrado, donde el conocimiento académico se combine con la experiencia y resiliencia de quienes trabajan la tierra.
Con esta iniciativa, la UAM Cuajimalpa reafirma su compromiso con el poniente de la ciudad y con la promoción de prácticas sostenibles que fortalezcan la soberanía alimentaria y el bienestar comunitario.


