Cuando se habla de ‘transición’ en los debates internacionales sobre cambio climático y sostenibilidad urbana, el imaginario que suele aparecer es el de ciudades europeas: bicicletas en Copenhague, edificios de energía cero en Alemania, trenes de hidrógeno en los Países Bajos. Es un imaginario seductor, pero profundamente parcial. Las ciudades del Sur Global —donde vive la mayor parte de la humanidad urbana— están también en transición, aunque a menudo con recursos radicalmente distintos y bajo condiciones de partida mucho más desiguales.
Para el Campus Franco-Mexicano de las Transiciones y el trabajo de LabCit, esta pregunta no es académica: es el horizonte desde el cual pensamos. ¿Qué significa transitar hacia ciudades más justas y sostenibles cuando el punto de partida no es la abundancia, sino la desigualdad estructural? ¿Qué modelos de transición son posibles, deseables y apropiados para contextos como el de la CDMX?
América Latina: urbanización acelerada, gobernanza débil
América Latina es la región más urbanizada del mundo en desarrollo. Más del 80% de su población vive en ciudades, muchas de ellas marcadas por procesos de urbanización acelerada, gobernanza fragmentada y planificación territorial insuficiente. En este contexto, las transiciones territoriales —los cambios en el uso del suelo, en las formas de movilidad, en los sistemas alimentarios, en la gestión del agua— ocurren muchas veces de forma no planificada, impulsadas por la presión demográfica y el mercado inmobiliario.
Fuente: Conferencia Internacional Ciudades Resilientes desde el Sur Global, 3a edición. convocatoria 2025. conferenciaciudadesresilientes.cl
Esta trayectoria urbana deja huellas evaluables desde múltiples escalas y enfoques: cambios en el uso del suelo entre lo rural, lo urbano y lo industrial; degradación de ecosistemas periurbanos; segregación socioespacial; vulnerabilidad ante eventos climáticos extremos. Son procesos que no pueden comprenderse con las mismas categorías analíticas que se aplican a ciudades del Norte Global.
¿Qué significa ‘transición justa’ desde el Sur?
El concepto de ‘transición justa’ —surgido del debate sindical en torno a la descarbonización de la industria— ha ganado terreno en la discusión sobre ciudades sostenibles. Pero su aplicación en contextos latinoamericanos requiere una traducción crítica: no se puede hablar de transición justa sin hablar de las desigualdades de partida, de quiénes asumen los costos de la transición y quiénes se benefician de ella.
En una ciudad como la CDMX, donde conviven colonias con acceso a parques, ciclovías y mercados orgánicos junto a periferias sin agua potable confiable ni transporte digno, cualquier agenda de transición que no se pregunte por la distribución de sus beneficios y sus cargas reproducirá las mismas desigualdades que pretende superar.
La apuesta de LabCit: conocimiento situado
Frente a las narrativas de transición importadas del Norte, el trabajo de LabCit apuesta por un conocimiento situado: teorías, metodologías y propuestas que se construyen desde y con los territorios específicos en que trabajamos. El poniente de la CDMX, con sus productores, sus barrancas y sus comunidades originarias, es uno de esos laboratorios vivos donde se ensayan otras formas de habitar y de transitar.
Esta perspectiva enriquece también la colaboración franco-mexicana: no se trata de exportar modelos europeos de transición a México, sino de construir juntos preguntas que ninguno de los dos contextos puede responder por separado.



